No digas más eso de ” un día voy a…” ;mejor hazlo y lo cuentas después …

Un día, … un ciudadano del Norte, uno del Sur, otros del Este y del Oeste, … unos que rezan hacia Oriente, otros hacia Occidente, … unos con piel pálida, otros más tostada o amarilla, … con cuerpo de mujer unas, de hombre otros, … unos con mente y alma libre, con muchos miedos otros,… todos se darán cuenta, un día, de que son sólo UNO, uno solo, uno mismo.  Nada les separa más, entre ellos, que sus propios miedos y los intereses de sólo unos pocos por seguir alimentando esos miedos, sin darse cuenta el resto de ” lo cerca ” que están unos de otros, … de que son UNO, somos uno y sólo uno.

… una sola población, de un sólo hogar, de una sola Tierra,… con un único propósito: una vida plena donde crecer, vivir y disfrutar de un bienestar personal y compartido,… unos y otros con parecidos problemas personales cotidianos, con los mismos problemas sociales y comunitarios, y con problemas globales comunes.

Somos Uno, una sola población mundial, millones de personas, mismos deseos, mismas preocupaciones y muy parecidas ilusiones,… Compartimos, también, una enfermedad llamada indefensión aprendida por unos, otros la nombran como dejadez, no implicación, pasotismo o vagancia,… no querer ver, estupidez humana o ceguera global compartida podríamos llamarla también.

Un día,… sé que vas a volver a confiar en ti mismo, en tus instintos, en tu sentido lógico, tu raciocinio, tus emociones e intuición,… que claman todas a una, chillan a tu oído, desde hace ya algún tiempo, diciéndote alto y claro que así no,… ésta no es la forma. Ese día confiarás más en ti mismo, en tus seres más cercanos y queridos, en los sentimientos y entendimiento compartido con millones de personas de todos los rincones de este mundo que sienten, al igual que tu, que ” así no,… ésta no es la forma”.

… Pero ese día no viene sólo, has de dejar de leer este texto, levantarte del asiento por ti mismo,… salir a la calle y hablar con tu voz. Verás lo parecida que te suena a la del resto de habitantes de este planeta y, al contrastarlas, verás que hablan ” tu mismo idioma ” y les entiendes, … un idioma que te va a sonar muy, muy diferente y lejano al que habitualmente escuchas a quienes trafican con tu miedo, manipulan y ansían, para un uso nada común, el poder que tu le regalas. ! Tranquilo ! sabrás distinguirlos desde ese mismo día, aún habiendo vestido hasta ese momento sus colores, oído y seguido sus palabras vacías de contenido y nada inofensivas en sus consecuencias, … aún así, lo sabrás.

Tu decides el día, márcalo en el calendario de tu corazón y deja que sus latidos marquen el ritmo de tu compromiso personal. En la calle y en el camino que guía corazón y mente hay muchos como tu y como yo, mucha gente sola sentada leyendo este texto, compartiendo lo dicho. Sienten que ” les gustaría ” que fuera así pero aún siguen sentados, aún seguimos y sigo sentado, … a pesar de las ganas de levantarme y chillar en la misma sintonía que corazón y mente me animan. Y eso es así porque no movemos una sólo tecla para apagar este ordenador, levantarse y salir a respirar el aire de la calle,… pasear un rato en silencio, reflexionar un poco, emocionarse otro tanto y cargarse poco a poco de ganas, de la energía y del gusto por lo bien hecho, por la buena causa , la de todos,… Surgirán, en tu mente, esas grandes causas, grandes acciones, … Céntrate, tú, en las más pequeñas y más fáciles, realízalas y recoge el bienestar de su resultado. Luego habla, conversa, contrasta, comunícate, comparte y coopera sumando tus pequeñas causas y acciones a las de tus compañeros de charla y acción.

Determina por ti mismo y, junto a los demás, nuevos valores, nuevas causas, nuevas formas y actuaciones. Aún te valdrán muchos de los que ya tenías y habías dejado en desuso o te habían hecho creer que eran tontos e irreales,… Recupéralos, únelos a tus nuevas formas de actuar. Empieza a pensar y tomar decisiones, a actuar en consonancia a ellos, acertando y equivocándote, sacando conclusiones, compartiéndolas e interiorizandolas con tu aprendizaje emocional y social. Haz de tu vida el campo de acción de lo que piensas y lo que sientes.

Luego, … enciende tu ordenador, escribe y comparte tu camino, tus experiencias, regalando y recibiendo aprendizajes, … sintiéndote Uno con todos ellos, con todos nosotros. Y todo esto porque hoy es …un día, el día de hoy … es.

                    Jon K. MartSant ( Dirección Equipo Viavance )

 

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… cuando de emociones, estados de ánimo y crisis hablamos !!

Los estados de ánimo y las emociones nos predisponen a la acción.

Las situaciones que, a diario, acontecen a la persona hacen que sus pensamientos fluyan en una u otra dirección, en forma de juicios o ideas asociadas a la experiencia vital, cultura y/o  educación recibida a lo largo de su vida. El sentido o significación que la mente dé a estos pensamientos determinará un tipo de respuesta emocional u otra, que si persiste y se mantiene en el tiempo dará lugar a estados de ánimo duraderos que probablemente generen en la persona determinadas tendencias de actuación. Precisamente, la difícil situación socioeconómica que, en el momento actual, estamos viviendo nos puede servir de base para ejemplificar adecuadamente a lo que nos queremos referir.

Son muchas las personas que en nuestro entorno más cercano, en un interminable goteo, han perdido sus empleos, a modo de enfermedad vírica que se contagia en cadena y sin aparente remedio a corto plazo. Y ocurre, que cuando las personas vemos obstruido el camino hacia nuestras metas, hacia nuestros proyectos y desarrollo laboral, personal,… la valoración cognitiva ( pensamientos ) que hacemos de la situación va a tener un tinte marcadamente negativo, lo que facilitará un tipo de emociones emergentes que van a estar a la base de nuestra actuación y respuesta ante dicha situación.

Si ante una situación de pérdida como pudiera ser un despido inminente pensamos que no somos capaces de ver otras alternativas, pensamos que ” la situación me supera, … estoy bloqueado y sin salida, … no sé que hacer ” u otros pensamientos claramente negativos; en ese caso, las emociones que nos van a surgir probablemente serán de tristeza, apatía, rabia, ira, frustración, disgusto, … Si estos sentimientos y emociones no son expresados y canalizados eficazmente podrían desembocar en estados de indefensión o apatía si lo que se siente es, por ejemplo, tristeza, ofuscación,… De otro lado, también la no adecuada descarga y expresión emocional  podría desembocar, entre otras direcciones, en estados de hostilidad o posibles conductas agresivas si son la rabia, la ira o la frustración las emociones predominantes.

Entonces, ante esto … ¿ Debemos resignarnos a nuestros estados de ánimo o por el contrario debemos ponernos manos a la obra, cada uno de nosotros, para diseñar nuevas acciones que los cambien ? …

Conviene recordar que las emociones tienen “todas” su funcionalidad. La tristeza, la ira, el miedo .. son emociones que aunque pertenecen al grupo de emociones “negativas”, nos mueven a la reflexión, a la introspección en el caso de la tristeza, al restablecimiento de los accesos a nuestros objetivos en el caso de la ira, a la huida ante una posible amenaza en el caso del miedo, … Estas emociones, gestionadas de forma eficaz junto al contraste y apoyo social de nuestro entorno; pareja, amigos, familias, … u otro tipo de profesionales, si esto fuera necesario; educadores, psicólogos, coaches … , nos dotarán de una primera reflexión y toma de conciencia de la situación y de la energía suficiente para emprender otras alternativas o vías de avance ante los contratiempos que en la actualidad están aconteciendo.

Es bien cierto que conviene saber actuar adecuadamente frente a emociones agudas e intensas así como ante estados anímicos limitantes que, persistentes en el tiempo, pueden generar una serie de actitudes y reacciones comportamentales que, tanto por activa como por pasiva, van a influir negativamente en nuestra sensación de bienestar personal y en los aciertos o errores, resultado de nuestras acciones. No por ello hemos de repudiar nuestras emociones y querer erradicarlas como algo negativo, ya que son “parte nuestra” y, por tanto, habremos de saber reconocerlas, aceptarlas y conociendo bien su ” modus operandi ” ser nosotros mismos quienes las dirijan y controlen.   ! Aprendamos a ” cocinarlas ” y Buen provecho !

… Seguiremos ” viavanzando ” en ello.

                                                 Josune Escaso ( Subdirección Viavance ).

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!! Qué oportunidad para resolver problemas supone, … el conflicto !!

En momentos de cambio o evolución y en el día a día, los conflictos aparecen como indicador de problemas existentes en las relaciones interpersonales o sociales. Dado que los conflictos acaban aflorando, conocer su desarrollo puede facilitarnos su control y posterior resolución, siendo así importante que aprendamos a identificar sus situaciones, que suelen repetirse en una dinámica incremental asimilable a una obra de teatro de cuatro actos (comienzo, escalada, estancamiento y desescalada).    

El comienzo del conflicto se desencadena por un incidente cualquiera, iniciándose un bucle de acción-reacción que tiende a aumentar la intensidad emocional y a disminuir progresivamente la racionalidad. Con la escalada del nivel de tensión, se añaden y mezclan otras cuestiones y, según transcurre la discusión, las tácticas cambian de suaves a duras (de intentos persuasivos a coacciones y amenazas), siendo ya difícil controlar la situación. En vez de centrarse en el problema se tiende a desplazar el ataque hacia el otro, intentando incluso hacer daño a pesar de que nos perjudique. Cuando las partes acaban sus municiones, el conflicto ya no puede escalar más aunque no existe aún voluntad de acuerdo. Se llega a un estancamiento y se empiezan a valorar posibles concesiones. En la desescalada ya se dan movimientos hacia la resolución.

No siempre se completan todos los actos del conflicto, a veces finaliza antes por inactividad o abandono. Ante la impotencia para derrotar al otro, se intenta buscar aliados. A pesar de no ser protagonistas, si entran en escena, los terceros pueden intensificar la situación cuando intervienen a favor de una parte, o pueden desescalarla si ayudan a gestionar la carga emocional y median para facilitar una solución.

Comúnmente, el conflicto se percibe como algo destructivo a evitar y así lo define la RAE: “combate, lucha, pelea, enfrentamiento armado,…”; sin embargo, supone la oportunidad de afrontar un problema, generalmente previo y subyacente, y de alcanzar un acuerdo constructivo gracias a la negociación.

Las negociaciones inteligentes son de tipo cooperativo con beneficio mutuo (ganar-ganar). En efecto, las soluciones se logran más fácilmente cuando existen comportamientos de colaboración-compromiso, normales en personas asertivas con una alta preocupación por sí mismo y por los otros. Si estas preocupaciones son bajas se dan comportamientos de evitación, acomodación y/o competición (ganador-perdedor). Negociar no es dominar, ceder o dar todo lo que la otra parte desea. Para negociar es clave que la energía emocional se aproveche en alcanzar acuerdos y proyectos de futuro.

Conviene trabajar el proceso de negociación para disminuir la tasa de fracaso, por represión y/o resolución prematura. En la fase de preparación se deben analizar las necesidades e intereses de las partes, así como la legitimidad de las propuestas; además, nos interesa visualizar los límites de lo posible e imposible, valorar alternativas factibles y crear nuevas vías de salida. En la fase de interacción es fundamental una buena comunicación, intercambiando informaciones e ideas con claridad, lo que además ayuda a mantener abierta la posibilidad de nuevas negociaciones. Por último, en la fase de cierre, la más temida por la parte que se cree más débil, se adquieren los compromisos de cumplimiento.

Es de recibo señalar que los conflictos bien gestionados suponen oportunidades para resolver problemas, avanzando hacia acuerdos que satisfacen a las partes y fortaleciendo el desarrollo de las personas y sus relaciones futuras.

                              Valentín Ibarra ( Equipo Profesional Viavance ).

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Y cómo hacemos frente a lo que nos viene ? …, qué te parece si empiezas así ?

A finales del pasado mes de Febrero, en la página Facebook de Viavance, hacíamos una pregunta a usuarios y visitantes de la misma. Era ésta :

” Ante la actual crisis económica y social, … ¿ Cual es la principal actitud o papel que debiera adoptar en tu opinión, la persona o ciudadano de a pie ?. “

Os pedíamos que la respuesta fuera, en lo posible, igualmente válida para aplicarse a los miembros de una familia de clase media, a un empresario o banquero, un juez o un gobernante, un economista o un profesor de escuela. Parece materia complicada aunar en unas pocas palabras lo que nos viene a la mente, máxime cuando se pretende que la respuesta pudiera ser igualmente válida para un abanico tan dispar de personas. Distintas formas de pensar y de actuar, distintos cargos o responsabilidades en relación al particular papel jugado en la génesis y desarrollo de la situación social abordada,… ¿ Qué pueden tener en común personas tan dispares ?, podríamos preguntarnos.

Si bien es cierta la gran diferencia existente entre las mismas y sus papeles jugados, no ha de ser tan grande esa diferencia cuando nos referimos a la actitud o papel activo que en este momento y a partir de ahora han o hemos de tomar todos y cada uno de nosotros, independientemente de cual sea nuestra profesión, estatus o carga de responsabilidades personales, familiares, sociales o institucionales. Queda claro que a mayor responsabilidad previa o relevancia del cargo, el compromiso e implicación personal ha de ser aún mayor, … y, en caso de no darse, la sociedad ha de saber juzgar adecuadamente y castigar como grave irresponsabilidad dicha conducta culposa, insolidaria y dañina socialmente. Es tiempo de que la sociedad exija responsabilidades y actuaciones correctoras y/o en su caso compensatorias de las nuevas actividades antisociales que los nuevos tiempos han ido generando, cual lacra interna ( Graves actuaciones de corrupción, fraude, abuso de poder, prevaricación, incumplimiento o irresponsabilidad política, financiera, sanitaria,…etc, con daño a la población o estatus social general de bienestar ).

En este momento lo adecuado es autoresponsabilizarnos y confiar en la propia capacidad y en la suma colaborativa de esfuerzos y cooperación… Todos compartimos esa responsabilidad. En esa dirección, las respuestas que nos distéis, y que desde Viavance hemos desarrollado fueron :

Ética ( conducta ética ) .-  Hemos de definir y estructurar una mínima base de acuerdo común y compromiso sobre lo que se pueda exigir a cada uno de nosotros en función de nuestro rol y actuación personal, profesional y social. Ha de quedar firmemente establecida e igualmente claro, nuestra responsabilidad personal tanto de actuación funcional ( ” lo que hemos de hacer o no hacer, y cómo hacerlo adecuadamente “ ) como de actuación correctora o compensatoria responsable ( ” qué nos supondrá y cómo se hará realidad “ ), en caso de no actuar según lo estipulado. Asimismo, hemos de acordar y establecer claramente los mecanismos y medidas legales y sociales, que nos faciliten el adecuado seguimiento y contrastado cumplimiento de dichas normas éticas y compensaciones responsables.

Compromiso e Implicación Personal .-  Ya no basta con la queja y señalar la inadecuada actuación del otro. Es tiempo de asumir y comprometerse claramente en la actuación personal, concreta y definida, en función de unos objetivos claros y, a poder ser, en interacción con los de otras personas y/o entidades afines al cambio socioeconómico ( ” a qué acción y/o cooperación me comprometo y en función de que o cuales objetivos “ ).            

Fuerza de Voluntad y Actitud Proactiva .-  Sabemos que cuesta ponerse manos a la obra y solemos postergar compromisos y actuaciones, pero hemos de autoconcienciarnos y empezar a actuar como ” cuando estamos a punto de perder el autobús y aún sabiendo de la dificultad, corremos decididos, centrados y confiando en nuestra acción y posibilidades. ” Para ello, ” nos trabajaremos ” ( entrenamiento o aprendizaje ) hoy y para el futuro ( preparación escolar y formación de niños y jóvenes ).                                                                                                                     

Reflexión Crítica .-  Trabajar la aceptación y autoconfianza personal que nos haga valorar adecuadamente nuestra persona y forma propia de entender las cosas, de forma que libres del miedo a la valoración de los demás y comprometido con nuestra actuación responsable, nos interese contrastar con los demás nuestras pensamientos y valoraciones, nuestras emociones y formas de actuar. Nos alejamos, así, de adhesiones irreflexivas y acríticas a ninguna causa externa. Al igual que la anterior, implica nuestro propio trabajo y aprendizaje en esa dirección; niños y jóvenes incluidos.

Realismo ( actitud realista ).- Trabajado lo anterior, y ayudados por un mínimo común de conocimientos humanos ( geografía e historia, filosofía, arte y cultura,… nuestra y de otros entornos distintos ), sólo nos queda entrenarnos y acostumbrarnos a observar ” de verdad ” y con respeto, disfrutando y compartiendo con los demás el entorno socio y medioambiental en el que nos movemos. Sin duda aprenderemos mucho mejor a diferenciar lo real de lo imaginario o manipulado; y actuar en consecuencia.

Estas son sólo algunas y ” reales ” vías de avance, que sólo la dejadez y falta de compromiso personal de todos y cada uno de nosotros de un lado, o los intereses privados de algunos personas o grupos de interés particular, de otro,  podrían dejarlas en papel mojado sin llevarlas a la acción. Eso ya es otra historia que ahora,… tú, yo y todos nosotros debemos decidir hacia donde queremos y vamos a esforzamos en dirigirla … seas profesor de escuela o economista, político gobernante o juez, banquero, empresario o miembro de una familia de clase media, baja o pudiente, … la tuya.

¿ Trabajamos estas vías,  y/o buscamos otras que trabajar ?

                                                Jon Keltsa Mart Sant ( Dirección Viavance ).

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El comportamiento valiente frente a la emoción del miedo

Cuando estamos ante un peligro o lo pre-sentimos por instinto, se nos activa la emoción del miedo en la amígdala cerebral que dicta la reacción del cuerpo, mediante la liberación de hormonas y una respuesta útil para la supervivencia, bien ataque / lucha o huida o inmovilidad /sumisión ( fight or flight or freeze ).  Además de este mecanismo de alerta y defensa, los humanos alcanzamos la capacidad de raciocinio, gracias a la evolución de la corteza prefrontal del cerebro (neocórtex). Ello nos convierte en la especie más experta en miedos porque mientras el resto de los animales viven en el presente, nosotros recordamos lo aprendido y revivimos temores pasados y, de otro lado, analizamos posibilidades futuras e imaginamos amenazas.

La persona se angustia y soporta también las inseguridades que le transmite la sociedad y, de forma natural, la finitud, la incertidumbre, el azar y el caos de un universo en movimiento. Excepto el insensible o el insensato, todos tenemos la compañía del miedo, y así Nelson Mandela dixitNo es valiente el que no tiene miedo, sino el que sabe conquistarlo ”. Esta reconquista conlleva la decisión ética de no querer vivir a merced de tus temores y sus limitaciones, dando el paso de descifrarlos inteligentemente y de afrontarlos con coraje.

En situaciones comunes del día a día conviene actuar según la intuición pues, de forma inconsciente y consciente, la mente siempre predice pérdidas y ganancias y nos guía. Si consideramos que la decisión es importante y tenemos el tiempo necesario, procedemos a buscar la ‘prevención’ del análisis racional, estimando la probabilidad de que ocurran los peligros y valorando las consecuencias de la acción o inacción, a corto y largo plazo.

Esta evaluación causa/efecto, que a veces se logra sustentar en datos fidedignos y conocimientos contrastados por la ciencia, siempre aporta información que generalmente motiva nuevas respuestas y, en su caso, la actuación. Si bien la identificación previa de los miedos y la reflexión puede conducirnos a afrontarlos valientemente, incluso con humor y alegría; no obstante, muchas son las veces que nos detiene el miedo a la acción y su desorden, paralizándonos el temor al fracaso y/o el vértigo al éxito. Esto solemos disfrazarlo en forma de búsqueda de una supuesta perfección así como de una reflexión excesiva que nos atenaza.

Hamlet expresa esta  tesitura en un soliloquio de la siguiente manera:

Not to be


“Así la conciencia hace de todos nosotros unos cobardes;  y así los primitivos matices de la resolución desmayan bajo los pálidos toques del pensamiento,  y las empresas de mayores alientos e importancia,  por esa consideración, tuercen su curso y dejan de tener nombre de acción…”

 

 

( Foto : Galería de JL.Cernadas )

Al inicio de la acción le corresponde un papel fundamental en el aprendizaje de ‘comportamientos valerosos’, que de manera progresiva favorecen la tolerancia al riesgo que voluntariamente se debe asumir para disfrutar de los retos. Es por ello que hay que vencer la ansiedad ante los errores o equivocaciones, pues no sólo nos enseñan a prevenirlos sino que, además, los fallos aportan experiencia y abren una puerta a la creatividad.

No cabe duda que el miedo ha sido clave en el ‘éxito evolutivo’ de la especie humana y que un individuo temeroso, que no se expone a peligros a la ligera, puede ser más longevo. Se añade a esto el hecho de que, a excepción de miedos ‘tóxicos’, generadores de fobias y limitaciones que te dominan sin motivo real, también los temores influyen positivamente en el desarrollo personal y en la toma de la decisiones. Así, el miedo puede tener una connotación ‘productiva’ si se convierte en el motor que permite la transformación de una energía mal canalizada, para su aprovechamiento en la consecución de los desafíos. Entonces, la superación nos hará más libres.

¡ Ser o no ser, he aquí el problema !  … ! Cree en ti, avanza con valentía, adereza con humor y entusiasmo tu proyecto vital de mejora y, … tendrás sueños hermosos !! .

Valentín Ibarra ( Equipo Profesional Viavance ).

 

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y … ¿ qué gano YO con tener en cuenta TU punto de vista ?

Como seres humanos, tú, yo, todos nosotros, … compartimos con muchos animales toda una serie de características físicas comunes – extremidades superiores e inferiores, cabeza, nariz, ojos,… – y si bien unos somos más bajos y otros más altos, más feos o más guapos,… en general y a nivel físico no somos tan diferentes. No obstante, en lo que sí somos muy diferentes de animales y entre nosotros mismos, es en ” lo que cada uno es internamente “ y que va muy ligado a aquellas variables personales, consecuencia de nuestra educación, cultura, experiencias distintas y momento personal y social en el que vivimos.

Estas variables divergentes van a influir en que cada uno de nosotros tenga una forma determinada de pensar, de actuar y de comportarse, propia y diferente a la de los demás. Es por ello que, en muchas ocasiones, al valorar y percibir la realidad desde nuestra particular forma de pensar, de actuar y comportarnos, creemos que ésta ha de ser la correcta y aceptar otras formas de ver las cosas, por parte de nuestra pareja, amigos, familiares o compañeros de trabajo, nos cuesta y de ahí que valoremos sus actuaciones con más defectos que virtudes.

Cuando descubrimos que los demás no piensan, sienten o actúan como nosotros, que se comportan o tienen gustos diferentes a los nuestros particulares, en ocasiones y sin más análisis previo, solemos clasificarlos dentro de un apartado especial en nuestra mente : el de ” personas equivocadas o con actuaciones defectuosas “. En esos casos, nos cuesta ver más allá de sus ” defectos ” y, en vez de aceptar y enriquecer nuestras relaciones con el punto de vista diferente de ” el otro “, lamentablemente, no hace sino suponernos un motivo de conflicto, crisis, discusión o pelea …
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El individualismo creciente en nuestra actual sociedad, el resentimiento, la soberbia, la dominancia y/o la sumisión, la violencia – verbal, psicológica y/o física-, son algunas variables que influyen negativamente y de forma perjudicial en nuestras relaciones, generando, entre otras cosas, situaciones de falta de entendimiento, de respeto y, en ocasiones, rupturas en nuestras relaciones de pareja, familia o amistad, además de otras situaciones de desigualdades, injusticias…etc. Éstas, no harán sino fomentar la percepción de las diferencias entre individuos como algo conflictivo y problemático, convirtiéndolas , contrariamente a su función, en verdaderos obstáculos para las relaciones interpersonales.

Pero…,

¿Cómo aceptar las diferencias con las personas con las que convivimos a diario?.

Un primer paso, sería la aceptación de tal diferencia como si fuese un rasgo físico más del individuo ( color de pelo, altura,… ). Utilicemos y trabajemos la empatía, la comprensión del otro y de su conducta, entendiendo que éste tiene otros puntos de vista, otros gustos y otra forma de ser, con sentimientos diferentes y que no existe un único y perfecto sistema – el mio – que mida con exactitud la bondad o maldad, la corrección o incorrección de una determinada acción o pensamiento.

¿ Quién ha dicho que mi forma de pensar y actuar sea la correcta a nivel ” absoluto ” ?

Cada uno de nosotros tiene una determinada forma de ver su mundo y el mundo que le rodea, con sus propios valores, gustos y ” formas de pensar y ser “ diferentes. Aceptar y comprender esto, supone un paso fundamental a la hora de construir relaciones óptimas, edificantes y duraderas. De otra manera estaríamos hablando de interacciones de imposición, sumisión, indiferencia y/o egoismo,… generando, en el peor de los casos, peligrosos desacuerdos violentos y posibilidad de daño físico y/o psicológico.

Practiquemos, entonces, la aceptación y la empatía para construir relaciones respetuosas y enriquecedoras, donde la comunicación asertiva y directa, la adecuada expresión de emociones y sentimientos, la escucha activa, la evitación de enjuiciamientos previos, críticas destructivas, comparaciones o etiquetas … sean vías o herramientas válidas para alcanzar el objetivo de construir esas relaciones enriquecedoras, que hablábamos; y que, en definitiva, contribuyan a nuestro bienestar y feliz desarrollo común.

De esto y de mucho más hablaremos en nuestro próximo encuentro – taller, el día 18 de abril, dentro del ciclo de charlas gratuitas que organiza nuestro departamento de Escuela de Bienestar y Desarrollo de forma complementaria a otros servicios VIAVANCE como Psicología Clínica y de la Salud, Psicopedagogía Escolar, Coaching y Desarrollo Empresarial,…etc. Recuerda que para asistir a este acto, has de reservar tu plaza, avisando previamente mediante teléfono 944383495 o correo electrónico: josune@viavance.com / jonkeltsa@viavance.com.

” La felicidad no es una estación de llegada, sino una manera de viajar “ Gandhi.

 

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Ordenes, exigencias, permisividad … o comunicarte y educar a tu hijo ?

Ayer en una de las sesiones a las que asisto, acompañando como educadora social al equipo psicológico viavance,  viví una situación nada inhabitual que me hizo reflexionar y animarme a escribir este artículo sobre cómo nos comunicamos y educamos a nuestros hijos.

Una madre, en el desarrollo de la consulta comenta :

- “ Últimamente estoy preocupada por mi hijo “

- ¿ Por qué ? , le pregunto; a lo que ella dignamente me contesta  -  “ la semana pasada trajo una nota  de suficiente en matemáticas y es que… mi hijo es de sobresaliente ”.

- ¿ Esto le preocupa mucho ?, le digo,  - “ sí ” – , me contesta, –  y su hijo, ¿ qué hizo ? –

- “ Vino muy disgustado,  llorando como una magdalena, con la nota… porque como te he dicho, mi niño es de sobresaliente y eso para él es como un suspenso ”…

-  ¿ Y usted qué le dijo a su hijo ? ;  - ” pues le dije que la próxima vez ya sabía lo que tenía que hacer, aplicarse más y no dormirse en los laureles !….”

En nuestra sociedad actual, los adultos vivimos inmersos en un mundo de exigencias ( trabajo, formación, obligaciones domésticas, preocupaciones….) que nos impiden, en muchas ocasiones, disponer del tiempo necesario para compartir espacios únicos con nuestros hijos. En algunas ocasiones, en esos breves momentos compartidos con ellos, les sometemos a obligaciones y exigencias un tanto estrictas pareciendo, de esta forma, querer demostrarnos a nosotros mismos lo firmes y eficaces que somos en nuestro rol de padres y educadores.  Frases como “ ¡ todo lo haces mal !, ! Tu hermano ha sacado un 10 y tú un 6 ! o, ¡ Tienes y debes hacer lo que yo te diga! ”…, limitan la libertad del niño, castigando sus errores o desaciertos además de no reforzar debidamente sus éxitos y/o aproximaciones a la respuesta acertada.

chicos jugando

Con esta forma de actuar exigente, automática y quizás inconsciente ( sin mala intención ), estamos inculcando a nuestros hijos unos hábitos que poco a poco quedarán grabados en su forma de pensar, de afrontar emociones, y de actuar. Les hacemos, así, sentirse frustrados por no poder cumplir las expectativas exigidas por los demás, padres primero y profesores, jefes, compañeros, pareja, amigos,… después. Todo esto, de una forma continuada, podría, muy posiblemente, generar en ellos, en su momento presente y a lo largo de su vida adulta, estados emocionales y anímicos donde el resentimiento, la ira, la falta de espontaneidad,… y en ocasiones ciertos comportamientos negativistas, rebeldes y/o agresivos, hagan su aparición.

¿ Acaso sería ésta la mejor forma de enseñarles la realidad de la vida y de su futuro personal y/o profesional ?

Por otro lado, la escasa presencia y dedicación directa, por falta de tiempo, de los padres hacia sus hijos pudiera facilitar que ello se convierta en permisividad, ” dejarles hacer “ , sustituyéndose en muchas ocasiones el papel disciplinario y de autoridad ( no autoritario ) por otro papel más consentidor donde se delega a los demás, al colegio, la televisión, el ordenador, la consola…  la responsabilidad de que sean ellos los que enseñen a los hijos el establecimiento de normas y/o reglas.

¿ Estamos exigiendo demasiado a nuestros hijos ?, o, por otro lado,… ¿ Estamos siendo demasiado permisivos en su educación ?

Responder y atender a sus necesidades fisiológicas de cuidado, alimentación y seguridad no es suficiente para su estabilidad y desarrollo psicológico;  también es importante atender y dar una adecuada respuesta a sus necesidades emocionales, otorgándoles su justa y relevante  importancia de cara a facilitar la construcción del sentido de identidad  y el fortalecimiento de la autoestima / autoconcepto en nuestros hijos.

Los niños necesitan  ser escuchados, demandan tiempo de calidad para compartir, para notar que se disfruta junto a ellos, jugar, sentirse emocionalmente comprendidos y, por otro lado, también precisan normas y límites, no teniendo al castigo como principal herramienta disciplinaria. Hemos de recurrir, sobre todo, a la comprensión, la comunicación eficaz, el refuerzo y valoración positiva de su buena conducta,… y por supuesto a la admisión de responsabilidades y consecuencias oportunas ante una conducta inadecuada del niño. De esta forma sí nos responsabilizaríamos de su educación, sin delegarla en los demás.

Una comunicación eficaz, dedicarles tiempo para jugar, compartir espacios únicos, establecer normas y reglas para el reconocimiento de límites, … etc, serán la base. Pero esto ya es historia para otro … artículo.

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Cambio Yo y… la Gente y el Mundo se empiezan a mover.

El mundo parece una infinita interacción y flujo de elementos fuera del alcance de la acción del individuo sin darnos cuenta que cada día, cada minuto, cada encuentro o charla, cada conversación o pequeña acción de esa persona está en continua interacción con las de otras muchas … abriendo miles y miles de posibilidades y, por tanto, miles de opciones de acción y beneficio común. Nuestra acción puede ser individual o conjunta, local o global, grande o pequeña,… todas van a suponer un posible beneficio en tanto que el sentido de las mismas, su objetivo o la idea de mejora a su base partan siempre de un sólido planteamiento que combinen beneficio individual junto a interés y beneficio común, en una fructífera combinación o maridaje.

Es cierto que con la actual crisis del “ sálvese quien pueda “, en un mundo individualista que da por hecho y descuida la salvaguarda y promoción del bienestar social,  podría parecer utópico, cuando no irreal, que el individuo valore algo más allá de su propio interés personal. Sé que podría parecer más bien un mensaje oportunista de tipo pseudoreligioso que, abogando por el amor fraternal y la unión mundial de las almas en pos de una felicidad terrenal, dé paso al nacimiento de una nueva secta humanista. También podría parecer la idea simplona o perogrullada típica del individuo quejoso que a falta de asumir su propia responsabilidad en lo que a su vida y sus problemas se refiere, aboga por una acción conjunta que haga más cómoda e innecesaria, a poder ser, su propia implicación y actuación personal. Lo sé, podría parecerlo …

Aun así, pregunto, …  ¿ Podría ser, también,  que estos argumentos anteriores contrarios al cambio de actitud, al cambio de forma de pensar y actuar, al cambio de estrategia hacia posturas cooperadoras, empáticas con el sentir y pensar del otro, contextualizadoras con el medio socio – ambiental y momento histórico que vivimos, y convergentes en cuanto a establecimiento de objetivos comunes, sean sólo los argumentos y posturas de aquellas personas o colectivos con un interés particular en que “ las cosas continúen igual “, en detrimento progresivo del bienestar y derechos básicos del  individuo y de la sociedad en general ?,  o quizás sea el argumento de aquellos periodos indolentes de la persona  bajo el triste determinismo de “ la vida es así y hagas lo que hagas nada va a cambiar “ …

 - Foto modificada de Truth Gallery -

En cualquier caso, prefiero “ biengastar “ mi respuesta hacia aquellas personas y/o argumentos que, de forma honesta, objetiva y práctica señalan la gran dificultad que la vía propuesta conlleva.  Estoy de acuerdo en ello, y de ahí que insista en reforzar una fórmula que sí funciona :

 Trabajo y esfuerzo Individual   ⇨  Mejora Bienestar Personal

 Sensación Bienestar Personal  ⇨  Mayor Empatía y Ayuda al Otro.

Con este artículo, abrimos una nueva línea de blog en la dirección temática Cambio Yo y … la Gente y el Mundo se empiezan a mover “. Finalmente, os planteamos un par de preguntas, animándoos a que vuestras respuestas, desde la razón, la emoción y sensación interna personal, abran un interesante y fructífero diálogo :

 -   Cuando Yo me siento bien, tranquilo, animado, alegre y/o más o menos satisfecho …

… ¿ Cómo estoy o actúo con los demás a nivel de Atención prestada, Comunicación, Interés,   Ayuda, Empatía,         Planteamiento de Proyectos y planes comunes, Capacidad de Acuerdo y Negociación, …  ?    … y en ese caso,

… ¿ Es más o menos probable que estos u otros parámetros faciliten, en relación al otro y a la sociedad en su   conjunto, un cambo en mi actitud y disposición al cambio en mi forma de pensar o actuar ?.

” I change and …  People & the World begin to move “.   Viavance.

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El miedo en la base del Conflicto

Hablamos de conflicto cuando tenemos una discrepancia que provoca cierta tensión con una u otra persona. Normalmente los concebimos como algo negativo y para definirlos o caracterizarlos, utilizamos términos como discusión, pelea, enfado, malestar, etc. Dependiendo del objetivo y/o solución que busquemos, si ésta es la pelea o la simple y disfuncional confrontación, entonces concebiré, sin duda, el conflicto como algo negativo. Pero si, por el contrario, lo que busco es dialogar o una confrontación enriquecedora de posturas diferentes, en ese caso el conflicto habrá servido para mejorar y afianzar la relación con el otro.

Podríamos reflexionar teóricamente acerca de numerosos tipos de conflicto existentes : conflictos de relación vinculados a emociones negativas surgentes de relaciones o situaciones interpersonales disfuncionales, con sentimientos de frustración y/o decepción, irritación u ofensa, por poner un ejemplo;  podríamos hablar de conflictos de información cuando les falta a las personas la información necesaria para tomar decisiones correctas…, o también podríamos hablar de conflictos culturales o de valores cuando son causados por sistemas de creencias incompatibles o percibidas éstas como incompatibles por las personas o grupos de personas, …

Podríamos continuar señalando diferentes estilos o tipos de respuesta al conflicto - respuestas de tipo competitivo, de evitación, acomodación, respuestas cooperativas…,etc – o señalar, también, los fundamentos teóricos a la base de estos estilos de respuesta, recogidos en libros y textos, para que nos sirvieran de apoyo teórico acerca de cómo afrontar un conflicto. Podríamos continuar abundando en más contenidos teóricos sobre soluciones posibles sin buscar su confrontación real con el día a día, en cuyo caso nuestra concepción sobre el conflicto seguiría siendo la mayor parte de las veces  negativa.

 

Al hablar tanto, en la actualidad, sobre la competitividad y las sociedades competitivas, guiados por esta creencia, vamos a encontrarnos y a “ fabricar “ personas con un comportamiento competitivo, personas que buscan alcanzar sus propias metas sin preocuparse de las necesidades y los intereses de los demás, con una actitud de yo gano y tú pierdes. En estas circunstancias ocurre que para que una persona gane, la otra debiera perder y en muchas ocasiones cediendo su propio interés a favor de evitar el conflicto. Nos convertimos, así, en personas autómatas que, lejos de cooperar y convenir en fórmulas que permitan el gano – ganas, queremos a toda costa satisfacer nuestros propios intereses o, de otro lado, cedemos al poder o intereses de los demás de una forma conformista en detrimento de nuestros intereses propios. Y así seguimos,… a pesar de teorías que nos dicen y demuestran todo lo contrario.

¿ A cuantas personas que conocemos y sabemos de su largo recorrido profesional hemos visto, en ocasiones, perder el control de su estado emocional, olvidando el hecho de que una comunicación abierta, directa y asertiva es el medio y herramienta eficaz para la negociación y el afrontamiento de los conflictos, a la vez de favorecer su propio desarrollo profesional y, por supuesto, personal ?.

… Y es que después de reflexionar sobre el conflicto, llegamos a entender que hay emociones negativas que esconden necesidades insatisfechas en las personas, … aparecen emociones de miedo, culpa, frustración, rabia, envidia,… emociones no expresadas de forma eficaz por miedo a parecer vulnerable, débil,… Nos convertimos en personas individualistas, poco sinceras y poco expresivas que, más que afrontar conflictos de forma eficaz, tratamos más bien de evitarlos, prevaleciendo a su base una emoción sobre las demás, … el Miedo.

 Así que si queremos disfrutar de un verdadero bienestar y desarrollo personal y profesional, …

… ¡ Bienvenidos a ” los conflictos ” y al afrontamiento del miedo !

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” El miedo y la incertidumbre nos atenaza en el día a día “

El próximo miércoles día 29 de Febrero, de 15.45 a 17.45 h. de la tarde, os invitamos a reuniros  con nosotros en VIAVANCE y participar en un  nuevo encuentro – charla sobre “ el miedo y la incertidumbre del día a día ”. Para ello, Valentín IbarraDaniel Manso y Javier Antunez , miembros del equipo Viavance, acompañarán a nuestra subdirectora Josune Escaso en la dinamización del encuentro.

Dentro del Ciclo de charlas y encuentros gratuitos sobre bienestar y desarrollo , tendremos una nueva ocasión para exponer y adentrarnos junto a los asistentes en las fuentes, trampas y ataduras a las que el miedo y la incertidumbre nos somete diariamente, así como sobre las vías más adecuadas para un afrontamiento positivo y funcional del mismo.  Hablaremos de las funciones positivas del miedo que nos permiten afrontar y adaptarnos a las exigencias diarias de nuestra vida,  activándonos ante cualquier situación de peligro y amenaza  y por lo tanto orientadas y motivadas hacia la supervivencia y bienestar del ser humano. Hablaremos también de sus funciones negativas – disfunciones – , miedos excesivos, irracionales e imaginarios que nos bloquean emocionalmente, entorpeciendo nuestras acciones, y acompañando a algunos trastornos psicológicos muy habituales ( ansiedad, fobias, estrés, pérdida del control situacionales … )

Compartiremos aquellas situaciones que hemos dejado de hacer por miedo y cómo éste puede afectar y afecta negativamente a nuestras relaciones, desarrollo personal y bienestar. Señalaremos la conveniencia de aprender a tomar consciencia y gestionar las emociones, cambiando los pensamientos que nos bloquean y afrontando las situaciones que por miedo nos paralizan.

Debatiremos acerca de cómo el miedo y la incertidumbre están presentes en nuestra sociedad actual, ¿ estamos dejando de ser nosotros mismos por miedo ?, ¿ es nuestra sociedad actual, una sociedad basada en el miedo y la incertidumbre ?…

Este ciclo de talleres y charlas gratuitas de libre asistencia y frecuencia mensual durante el presente año 2012, lo organiza nuestro departamento de Escuela de Bienestar y Desarrollo, de forma complementaria a otros servicios VIAVANCE como Psicología Clínica y de la SaludPsicopedagogía EscolarCoaching y Desarrollo Empresarial,…etcPara asistir a este acto, recuerda reservar tu plaza, avisando previamente mediante teléfono (944383495) o correo electrónico: josune@viavance.com  o  jonkeltsa@viavance.com

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